Hay otra solución, deliciosamente constructivista y blank slater: acometer un ambicioso proyecto educativo para formar a una generación de niñas en la filosofía, las ciencias sociales y las frikadas varias, para que cuando alcancen la edad pospúber sean todas como Citoyen pero con tetas. Costaría varios millardos de euros y no arrojaría resultados hasta que nosotros frisásemos la cincuentena, pero hay que pensar en las generaciones venideras de frikis, que vivirán en un mundo mejor.
- J, otro mundo es posible
Fracasar a los 70
Hace 2 días
¿Redistribuyendo las mujeres hacia grupos sociales desfavorecidos? Me gusta...
ResponderEliminarOye, Mario, lo de «grupos sociales desfavorecidos» soy yo. Tú ya vas servido.
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