Si los hidalgos parásitos llegaron a representar en aquel tiempo el 30% de la población (igual porcentaje que las mujeres que practicarían la prostitución un siglo después en Madrid), ahora exactamente la misma proporción se cumple en cuanto a pensionistas. Unos cobraban porque eran los hijos y nietos de los que habían conquistado el imperio y éstos de ahora cobran porque un día te tocará a ti. Dos chorradas igual de falsas.
Escuchar a Aído decir que “el Gobierno defiende la vida” al mismo tiempo que prepara una ley que suprimirá de un plumazo el derecho a vivir de cientos de miles de seres humanos, se me antoja un acto de desfachatez idéntico al que sería presumir de antirracista siendo un Ministro del III Reich.
- Elentir (http://www.outono.net/elentir/?p=4842)
A medida que se extiende una discusión en Internet, la probabilidad de comparar cosas usando a Hitler o a los nazis tiende a uno. (Cf. Wikipedia)
La insumisión fiscal está legitimada. El Gobierno va a por nuestro dinero, a por el salario que con tanto esfuerzo se ganan día a día millones de trabajadores en este país. Zapatero, con la ayuda de su brazo fiscal, Hacienda, quiere meter la mano hasta el fondo de nuestros bolsillos, ya sea vía impuestos, aumento de multas o deuda pública. Quien pueda, que coja su dinero y corra porque el Estado precisa, ahora más que nunca, recursos, y será implacable en su tarea. El Plan E, no sólo no servirá de nada para paliar la crisis, sino que además impondrá una losa a los españoles, cuya factura amenaza con batir todos los récords.
La celebración de Jesucristo Rey nos invita a profesar y reconocer la suprema realeza de Jesucristo. Cuando “la multitud grita: No queremos que Cristo reine” (antiguo himno de la Solemnidad de Jesucristo Rey), cuando muchos no escatiman esfuerzos por edificar un mundo que está en las antípodas del designio de Dios y conculcan su Ley,cuando muchos se esfuerzan por eliminar los signos de su presencia, nosotros queremos confesar, en nuestro corazón y en público, a Jesucristo como nuestro Rey y Señor. Y queremos comprometernos en la edificación de su Reino: Reino de santidad y de vida, reino de verdad y justicia, reino de gracia, de amor y de paz. El único Reino que permanecerá para siempre, el único Reino digno de las expectativas del corazón del hombre. Queremos que Él reine: en nuestra vida y en el mundo entero. ¡Adveniat Regnum tuum!
Como no podía ser de otra forma, la dictadura proabortista zapaterina, habría de actuar en consecuencia, mandando a las fuerzas del orden contra todo lo que molestara a sus señorías ilustrísimas.
- Carlos J., soy un fake porque el mundo me ha hecho así
Y, si me lo permiten, desearía regresar a William Tyndale con el que comencé esta presentación. La apostasía no es mala en si. De hecho, puede ser buena, incluso obligada moralmente cuando tiene lugar por amor a la Verdad. Les sugiero pues que lean este libro porque, en caso de que sigan siendo de izquierdas, todavía están a tiempo de cometer una apostasía de las buenas.
Cuando uno es consciente de vivir al amparo/desamparo esquilmador de este nuestro estadito pesebre de los ricos por su casa y auxiliador de “pobres” asesores diputacionales con carné y aderezado todo ello con el pretendido juicio virtual al dictador que dio de comer al noventa por ciento de las familias que conforman el nuevo régimen oligárquico, no tengo por menos que pensar en la necesidad de una rebelión ciudadana, que necesariamente debería comenzar con una rebelión fiscal.
En general veo con escepticismo (hostilidad incluso) la participación electoral, pero no soy contrario al voto por principio. No creo que votar sea intrínsicamente inmoral, y en determinadas circunstancias puede tener consecuencias positivas.
La abstención, en mi opinión, suele ser el mensaje más poderoso contra el statu quo. Pero no si Ron Paul, con la popularidad que ha ido acaparando en el último año y su merecida reputación de ariete anti-establishment, declara que votar por un partido alternativo es la mejor manera de lanzar un mensaje rebelde. La fortaleza de un mensaje a través del voto (o la abstención) depende de cómo sea interpretado por los medios, el establishment y la sociedad. Si una figura tan popular y beligerante con el statu quo estatista como Ron Paul se decanta por el voto a un tercer partido, el voto a un tercer partido pasa a significar "beligerancia con el statu quo", para los medios, para los políticos y para la sociedad inmersa en este show que son las elecciones.
Por eso Ehud Olmert, que ha contado con toda la impunidad necesaria para masacrar a los palestinos sin piedad y sin límite, ahora puede ser procesado por corrupción. No declarará por al apoyo y respaldo de los muchos crimenes que se han cometido durante su hegemonía sino por enriquecerse con malas artes.
¿Debemos alegrarnos por el procesamiento de este individuo? Sinceramente no. La hipocresía de todos los estados, incluyendo Israel, hacen imposible mirar esta noticia con buena cara. Nos están estafando.
Sale demasiado barato promover una guerra, provocar muertes de civiles y arrasar a una población durante años. Más que barato sale gratis.
En cualquier caso, si esto sirve para retirar de la política a Olmert, algo tendrá de lo que alegrarse el mundo; es imposible que pongan a otro peor. (Bueno, mejor me callo. Nunca decir nunca jamás…)
El concepto de ESTADO sólo queda perfectamente definido cuando además aparece el concepto de TERRITORIALIDAD. Las metas del “dominante” y el Estado son siempre y exclusivamente el propio enriquecimiento ( vivir del trabajo de otros, de las riquezas de otros, aumentar la propiedad del dominador, del estado y sus territorios) y el ejercicio del patronazgo (prescribir a quienes se encuentran en su territorio lo que pueden o no pueden hacer, mediante leyes que nacen del dominio y no de la autoridad, lo que las desvirtúa). Otras funciones que podamos añadir a los estados modernos apenas sí cumplen una función pseudolegitimadora.
Como ven, en ningún momento es necesario establecer un régimen de DERECHO, y mucho menos de DERECHOS de los ciudadanos. El Estado no los necesita para subsistir. El hecho de que podamos elegir cada cuatro años quiénes pueden enriquecerse a nuestra costa y quiénes pueden ejercer el patronazgo sobre nosotros no nos convierte en ciudadanos de un “Estado de Derecho” ni hace del Estado otra cosa distinta de lo que es: un sistema de dominio.
Si Gómez Bermúdez se permite “ponerse brillante” a cuenta de lo que sea delito de apología del terrorismo, nada impide que, humildemente, el que suscribe también se lo permita. Y me lo voy a permitir al respecto de si los defensores de la versión oficial de los atentados del 11 de marzo del 2004, 11-M, podrían haber incurrido por ello en delito de apología del terrorismo.
(...)
Dicho lo anterior, no podemos pensar otra cosa que culpabilizando a Aznar de los atentados se justifica la acción terrorista como acción de guerra contra el fuerte. Y calificado por el Código Penal español de acto terrorista el hecho que explican como acción de guerra justa los defensores de la versión oficial, éstos están justificando el hecho terrorista, calificándolo de acto justo de defensa. En conclusión, los defensores de la versión oficial podrían haber incurrido en apología del terrorismo.
En otras palabras, como ha sido norma en la mayor parte de la Historia del PSOE, ZP camina hacia la dictadura de izquierdas. Quizá la única diferencia sea que en lugar de apoyarse en los presupuestos del marxismo clásico, su carga ideológica es una suma de la cultura de la muerte y de la ideología de género propugnada por el lobby gay y el feminismo. Para poder implantar esa dictadura, ZP necesita que se den tres condiciones: engañar a la población; cambiar la base electoral y neutralizar la oposición de los creyentes que son los únicos que aún levantan la voz frente a sus atropellos. Lo primero lo intentará lograr mediante el control de los medios y la Educación para la ciudadanía; lo segundo, aceptando las exigencias más extremas del nacionalismo y otorgando el voto a unos inmigrantes a los que, siguiendo el ejemplo de Hugo Chávez en Venezuela, piensa convertir en ejército de reserva de las urnas y lo tercero, mediante la articulación de leyes que expulsen a los creyentes de la vida pública y los sitúen bajo la espada de Damocles de la intolerancia. En el momento en que consiga apoderarse del Tribunal Constitucional y del CGPJ, el plan será imparable y el resultado será una dictadura en la que la miseria, la estupidez y la muerte se presentarán como progreso y en el que la voluntad nacional se verá suplantada por la de aquellos que odian a España o ni siquiera son españoles.
El viejo truco de los fascismos. Porque, seamos serios, fuerzas como DN nunca podrán encabezar un movimiento reaccionario de masas, no tienen más progresión que seguir siendo una banda de maleantes (y hacer muchísimo daño). Las nueva generación de nacional-populistas se parecerá más a UPyD. Y será mucho más peligrosa.
Alternativas, reventando su sistema. Alternativas, dentro de tu cabeza. Alternativas, si quieres las puedes buscar. Alternativas, si quieres las encontraras. Kuando okupas un gaztetxe. Insumision en el cuartel. Si demuestras mala leche, mecagüen dios. Contra la policia y el juez.