Es la vieja historia de David frente a Goliat, del individuo frente al estado, del triunfo de la ley y la justicia frente a los villanos, de los débiles frente a los poderosos, y del papel que el buen periodismo juega en todo ello. Una bonita historia de ficción, como la que cuenta Larsson. A veces, estas historias cautivan a millones de lectores en todo el mundo. Y, a veces, esas historias se hacen realidad.
- Montserrat Dominguez, cuentista
Un niño en el hogar.
Hace 2 días

