Podemos obviar lo que sabemos. Todo ser humano nace en el momento de la concepción, desde que surge un nuevo ente único e irrepetible. Para ser independiente y tener todos sus órganos formados o disponer de todas sus facultades, no sólo necesita 9 meses de gestación intrauterina. Reducir el reconocimiento debido o la consideración sobre la dignidad de un ser humano a que nos parezca más o menos como nosotros, lo veamos o permanezca dentro de su madre, se ría, abra los ojos, pueda sostener su cabeza, gatear, caminar o resolver un problema de cálculo de cierta complejidad, es del todo estúpido. Lo que sabemos, lo sabemos y no basta con relativizar sobre la consistencia de los hechos conocidos. Cuando alguien, en nuestros días, en la España de hoy, se posiciona a favor del aborto, no debe ocultar su adhesión a una postura perfectamente identificable: aunque sé que ya eres humano, único e irrepetible, por no tener en el presente forma, o capacidad, o sostenibilidad, me niego a reconocerte nada perecido a la dignidad que quiero para mí y sí reconozco a los otro seres humanos que sí se adecúan al patrón arbitrario que he adoptado para calificar lo que es asesinar y lo que sencillamente no lo es.
- yosoyhayek, ¿pero no habíamos quedado en que el nene era un parásito?
Un niño en el hogar.
Hace 2 días

