En el momento que alguien nos roba parte de nuestro capital, con impuestos por ejemplo, eso deja de ser un sistema capitalista para convertirse en uno socialista.
- Jorge Valín o el marxismo inverso.
Fracasar a los 70
Hace 2 días
No volveré a ver a la chica de las lágrimas
En el momento que alguien nos roba parte de nuestro capital, con impuestos por ejemplo, eso deja de ser un sistema capitalista para convertirse en uno socialista.
- Jorge Valín o el marxismo inverso.
Contra la oculta agenda zarista y reptiliana de nuestros tiempos
lagrimas@siracusa20.com
Io ne ho viste cose che voi umani non potreste immaginarvi. Navi da combattimento in fiamme al largo dei bastioni di Orione. E ho visto i raggi B balenare nel buio vicino alle porte di Tannhauser. E tutti quei momenti andranno perduti nel tempo come lacrime nella pioggia. È tempo di morire.
Teniendo en cuenta que el porcentaje de sitios en el mundo en que hay algún impuesto es tirando a alto, habría que pensar que el anarcocapitalista tipo debe tener por lema aquello de "mi reino no es de este mundo".
ResponderEliminarPor algo hay tantos en el Juan de Mariana.
¿Os acordáis de la cancion del verano de hace unos pocos años?
ResponderEliminarNoooo... no es amooor... Lo que tú sienteeees... se llama obsesióóoón. No es amooor...
@SuperSantiEgo JAJAJAJAJAJ!!!!!!
ResponderEliminarYo me quedo con el comentario que me hizo Escohotado sobre los países subdesarrollados: "Estos no espabilarán hasta que empiecen a pagar impuestos".
ResponderEliminarBueno, siempre nos quedarán los tickets-restaurant.
Es verdad: hará unos quince años o así me acuerdo de la cifra de qué porcentaje de población en Argentina pagaba realmente impuestos, el 4%. Como era tiempos con menos bocazas el comentario general era "así no puede funcionar nada".
ResponderEliminarEl problema, como casi siempre, es de vocabulario mal empleado: la mayor parte de los que piden "anarquía" lo único que están pidiendo en realidad es algo mucho más peligroso e impredecible llamado "anomia". Como decía Maquiavelo, alguno siembran cicuta y luego se echan las manos a la cabeza cuando no ven crecer trigo.