Dígase de una vez que los economistas y sus economías son lo que nos ha traído hasta aquí, incapaces de contemplar ninguna realidad que no sea la presente, garbanceros intelectuales, desaprensivos y romos que además cobran por sus predicciones y por sus predicaciones en medio de un tufo a puchero grande de berza con patata.
No saben nada, y su presunta ciencia no es otra cosa que uno de los modos de manipulación política de la opinión, de ahí que se les escuche tanto y dispongan de tantos altavoces. Gracias a ello, el debate sobre el modelo de vida o simplemente sobre modelos alternativos de economía queda en silencio, ahogado por estos euros de más o de menos que entran y salen de la faltriquera.
- Alejandro Gándara, berzas sin patata
Un niño en el hogar.
Hace 2 días
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