En dicho año, la sociedad civil del Imperio Romano vivía en paz inmersa en un sistema de valores mayoritariamente aceptado. En dicho año el Emperador Juliano El Apóstata llegaba al poder. Juliano promulgó una serie de medidas contra los derechos de instituciones y grupos de la sociedad civil, especialmente contra los cristianos y sus simpatizantes, e inició una política de gran sectarismo. En su afán por sustituir los usos y costumbres sociales, fomentó el culto y los sacrificios a los dioses paganos. En su frenesí laicista, impidió a los cristianos dar clases a través de una serie de sinuosas medidas legales.
Sin embargo todo le salió mal. Al final de su mandato, la sociedad civil había cobrado nuevos bríos y salió fortalecida. Cuando dio orden de retirar en Antioquía las reliquias de San Bábilas y en su lugar restaurar el culto a Apolo, la gente se manifestó en su contra, y el traslado de dichas reliquias se convirtió en una manifestación gigantesca en pro de la libertad de conciencia.
Juliano El Apóstata murió pronunciando la famosa frase "Venciste Galileo", reconociendo que la sociedad civil cristianizada había triunfado en la defensa de sus derechos.
- Carlos Cremades (PDF!)
Fracasar a los 70
Hace 2 días

Sociedad civil = cristianismo. Paganismo = frenesí laicista.
ResponderEliminarTócate los cohone, Mari Loli.
¿Qué hace ese chaval que todavía no trabaja en La Razón o en Libertad Digital?
Juliano el Apóstata murió atravesado por una lanza cristiana, a traición, mientras luchaba (¡mira qué paralelismo tan extraño!) contra los persas.
ResponderEliminarEso es dudoso y puede tener mucho más que ver con la propaganda cristiana que con la realidad.
ResponderEliminarEn cierto modo es más probable que le asesinasen, efectivamente, los persas. No en vano el historial de los generales romanos contra ésos (tan amantes de las armas arrojadizas) fue francamente fúnebre.