Sólo si presuponemos la existencia de una normatividad trascendente, aunque imperfectamente conocida, podemos evitar dejarnos enredar por los cantos de sirena del Estado providencia. Sólo si el Estado está sometido a una Ley superior, ajena a las veleidades humanas, y no la ley supeditada al Estado, existe garantía para la libertad individual.
- CLD
Chavales, ni siquiera sois originales, Foucault y los suyos llevan 30 años diciéndolo.
Esta es la definición misma de la teocracia: "someter" la ley positiva a la divina, el emperador al Papa, el presidente de la república al "líder supremo" -como ocurre en Irán, etcétera.
ResponderEliminarPor supuesto CLD no se cosca que esa superioridad divina bien puede ser totalmente arbitraria.
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