viernes, 5 de marzo de 2010

Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y el estao y nunca se atrevió a preguntar

A través de la ideología de género y el hedonismo orgasmocéntrico, el socialismo trata de disolver la institución familiar, transmisora de valores y de mecanismos interiorizados de autocontrol, para dar paso a una sociedad atomizada, es decir, compuesta de individuos sin referencias no estatales y mucho más dependientes de la represión externa. Porque no nos engañemos, detrás del buenrrollismo de la izquierda, del mapa del clítoris y los talleres de masturbación, al final nos encontramos con las porras y los gases lacrimógenos de la policía, que serán mucho más necesarios en un mundo donde se educa a la población, desde los "cero años", en el único ideal de la búsqueda del placer y la diversión. A más botellón y promiscuidad, más vandalismo, más casos de maltrato doméstico, de abuso de niños -más frecuentes en los "nuevos modelos de familia", en los que al menos uno de los miembros de la pareja no es progenitor biológico... Es decir, más violencia, que debe inevitablemente ser reprimida con sanciones penales más duras, y a la postre con más represión policial. En resumen, menos moral ("tabúes", "estereotipos sexistas", "sentimientos de culpabilidad y vergüenza") implica automáticamente más Estado.

- CLD

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