jueves, 5 de noviembre de 2009

El espíritu de la comedia

El personaje de comedia moderno no pretende esa dignidad; directamente sale corriendo, confiesa su cobardía, su deslealtad, su autocomplacencia o su mezquindad a las claras. Porque suele ser un caricato de nosotros mismos: hace lo que nosotros estaríamos tentados a hacer, pero no hacemos. Es simplemente un poco más cobarde, es capaz de exhibir un poco más de ignorancia, un poco más de irresponsabilidad que nosotros. Por eso nos reímos cuando Woody Allen sale corriendo del frente de batalla. Los suficientemente cínicos, pero conservadores, no lo harían, pero se les pasa por la cabeza. En cambio, el Gordo y el Flaco nunca hubieran hecho eso. Homer Simpson y su hijo ahora son unos descerebrados inútiles y las hiperresponsables son las mujeres de la casa. Son estereotipos caricaturizados de lo que hay, dentro de lo que se admite como correcto. Hoy nos reímos de su cobardía y de su ignorancia porque todavía no somos del todo cobardes e ignorantes. Siguiendo esta tendencia, puede que dentro de un tiempo nadie se ría con estos capítulos porque su conducta sea considerada de lo mas normal. Pero tiempo antes ya habremos sido sustituidos.

- Alberto Gómez Corona, de otra cosa no entenderá, pero de humor...
Hat tip... Memetic Warrior

2 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con Memetic: hace 40 años nadie se hubiera reído de los posts de Memetic.

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  2. "En cambio, el Gordo y el Flaco nunca hubieran hecho eso"

    Tampoco el Guerrero del Antifaz. Ese sí que era un modelo a seguir.

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