jueves, 2 de julio de 2009

Ángeles y demonios

Un buen día, algunos gentiles, que se creían los más perfectos de la humanidad, observaron que con el triunfo del Cristianismo ellos ya no eran el centro del mundo. Sus propuestas filosóficas, sus construcciones económicas y políticas habían pasado a un segundo plano ante la fuerza de la Fe Cristiana. Además, la Iglesia Católica no cesaba en denunciarles[1]. Con el paso del tiempo el nerviosismo de los vanidosos, engreídos y fatuos gentiles fue incrementándose. La respuesta de estos gentiles fue diseñar un proyecto o programa de destrucción de la Iglesia. Proyecto de largo tempo con una serie fases a través de las cuales el ataque fuese incrementándose hasta la destrucción final de la Iglesia.

(...)

Personalmente estoy convencido de que la actual interpretación que se hace del Concilio Vaticano II está, por lo general, equivocada y es la interpretación que esos gentiles nos han impuesto. De momento, la Iglesia no sabe cómo retroceder y desandar lo andado, aunque Benedicto XVI algunos tímidos pasos da en esta línea. Desde este artículo le animo a dejar de lado esa timidez y que vaya ya, del todo, abiertamente, contra esta caterva servidora de satanás infiltrada en nuestra Santa Madre Iglesia.

- Antonio Ramón Peñaz Izquierdo, Historiador que se niega a poner en mayúsculas nombres demoníacos.

2 comentarios:

  1. La conspiranoia deja a la Gripe A como una simple coña.

    Illuminati! Illuminati!!

    http://www.youtube.com/watch?v=9LEljS3ib84

    ResponderEliminar
  2. ¡Un guión cojonudo para una peli!

    ResponderEliminar