viernes, 22 de mayo de 2009

Placer por placer

Por eso toda la construcción moral de estos estados paternalistas es ante todo edonista. Y el edonismo como máxima siempre es consumidor de recursos, nunca generador de nada (a lo sumo de niños, pero con el aborto y la píldora ni eso).

Occidente está en un proceso gigantesco de autodestrucción. El intervencionismo gubernamental y la moral políticamente correcta están consumiendo los recursos acumulados sin generar absolutamente nada que los reponga. Todo es cortoplacismo, placer, inmediatez. Y la debacle ya ni siquiera está a largo plazo ni en la incertidumbre. Está a veinte años vista y viene como un toro bravo hacia nosotros que la llamamos con un paño rojo teñido, entre otras cosas, con la sangre de nuestros hijos...

Por norma los profetas que mandaba Dios a su pueblo eran objeto de mofa. Cuando nos mandó a su Hijo no se nos ocurrió mejor cosa que clavarlo en una cruz. Supongo que esperar por medio de la razón y el dialogo cambiar el curso que sigue nuestra sociedad hacia otra cagada de proporciones bíblicas no deja de ser prueba de una soberbia atroz. Tendremos que armarnos de paciencia, adaptarnos e irnos preparando para cuando la gente esté dispuesta a escuchar... Que será más o menos cuando la mierda le llegue a la altura de las cejas...

- Juano, ...total, no sé qué hacer.

6 comentarios:

  1. Dice el post: "Por cierto que hace tiempo que no leía un artículo que explicara esto de manera tan magistral como el de Alberto Gómez Corona, que publica Libertad Digital. Es de esos textos que hay que guardar y hasta imprimir en letra grande."

    He copiado el texto en cuestión en un documento de Word. Lo he puesto a tamaño 72. Ocupa 75 páginas.

    Sería enorme verle en el metro leyendo ese tocho de páginas con letras de tamaño 72 con cara de "qué bueno es ésto, tío".

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  2. ¡Eh, esto mismo sale en Los dos minutos de odio! ¡Acusación de plagio ya!

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  3. ¿Edonismo? Debe estar relacionado con la filosofía de Carpanta.

    Cuando nos mandó a su Hijo no se nos ocurrió mejor cosa que clavarlo en una cruz.

    Qué gente más poco imaginativa aquella. Yo lo hubiese metido un par de noches en la misma celda que Nganga "El Elefante", aquel famoso gladiador de origen nubio, antes de crucificarlo. De esa manera, cuando el Padre me pidiese cuentas, le podría contestar:

    - Es que el cabrón no hacía otra cosa que gritar "¡mátame, mátame ya!".

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  4. Que mania tienen algunos con el edonismo(sic)
    Si no fuera por el impulso hacia el placer, cuantas cosas se vendrian abajo. En el fondo hay gente que no sabe hasta que punto su sociedad se sostiene de vicios.

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  5. De hecho, samuel, yo sólo tengo vicios. Las costumbres, sin un puntillo canalla, son memes olvidables.

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  6. He copiado el texto en cuestión en un documento de Word. Lo he puesto a tamaño 72. Ocupa 75 páginas. Eres un freak, Lüzbel.

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