domingo, 2 de noviembre de 2008

Teocones por el espiritismo

Como buen romántico de la vieja escuela, siempre he sentido una cierta atracción por lo inexplicable, por aquello para lo que no existe una respuesta desde la razón y la ciencia. Por supuesto, los constantes avances científicos y tecnológicos van limitando cada vez más ese abanico de casos en los que a uno le puede invadir la duda. Pero esto es lo que ocurre, por ejemplo, con un algo muy curioso que se registró por primera vez en 1959: las parafonías.

- Elentir (Por supuesto)
Un reputado Himbestigador.

1 comentario:

  1. Viniendo de quien viene, no me esperaba otra cosa. De aquí a poco experimentará una aparición mariana.

    ResponderEliminar