martes, 4 de noviembre de 2008

The Blackening Silk Presents…

Darwin tenía razón, Lamarck tiene razón. Este es el resumen, simple, básico y aclaratorio del siguiente artículo. Para la lectura del mismo se ruega una visión relajada, sin ataduras fundamentalistas teóricas y con la intención de comprender la explicación de forma global, puesto que las partes del todo, son escasamente científicas (aunque para algunos si lo serán). Por lo tanto pido bondad en la lectura, sobre todo a aquellos que leen este blog a través de una seda que ennegrece lo expuesto.

Alberto Sotillos, Permítanme que desbarre.

1 comentario:

  1. ¡Ay, la Virgen! Eso es lo que pasa por abusar del dextrometorfano del jarabe para la tos: produce daños en el wetware conocidos como "lesiones de Olney", que dejan el cerebro como el queso holandés, ése de los agujeros. Pero como dijo el sabio Lao Tsé: la parte del cubo que no es el cubo es la que se llena. Habrá que darle un seguimiento al caso, a ver si los agujeros del dextrometorfano, a largo plazo, le incrementan el CI.

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