jueves, 23 de octubre de 2008

Por el mercado hacia Dios

En un mercado realmente libre, nadie debería utilizar la coacción estatal para aprovecharse del prójimo. No se pueden realizar transacciones económicas sin el consentimiento de ambas partes. La economía de mercado, en definitiva, considera que los seres humanos son fines en sí mismos, un principio moral en el que la doctrina social de la Iglesia insiste reiteradamente.

- Thomas Woods Jr., le echábamos a ud. de menos

4 comentarios:

  1. La economía de mercado, en definitiva...


    El mercado lo que necesita es mas trabajar y menos hablar.

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  2. Esto, ¿soy el único que considera que el kantiano fin en sí mismo no es más que un eslogan al estilo braveheart?

    De hecho si aceptamos el fantasma en la máquina tendremos que aceptar que nuestro cuerpo no es un fin en si mismo, ¿no?

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  3. Bueno, ¿quién se anima a imitar la campaña de Dawkins en la reserva espirituosa de Occidente? ¿Dejarían Esperancita y Albertito que circulase tan blasfema frase en "sus" autobuses (y el liberalismo, a tomar por culo)? Estoy dispuesto a poner mi dinero...

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