martes, 10 de junio de 2008

Esos sudacas de mierda

Ayer por la tarde, cuando se acercaba la noche y terminaba mi paseo habitual por la Plaza de Oriente antes de cenar, ví a dos hombres desaliñados, sudamericanos, que salían medio borrachos de un pub cerca de Opera y me pregunté: ¿dónde estarán sus hijos (si los tienen)? Seguramente corriendo por algún sitio de Madrid, ociosos, ignorantes, perfectos candidatos para una futura plaza en prisión preventiva después de cometer sus respectivos atracos. ¿Por qué digo eso con tanta dureza? Seguramente si le preguntásemos a esos dos hombres por sus hijos nos dirían: “ohhh no se preocupe, mis hijos están en la guardería municipal.” Cuando se entrega a la masa de los hombres poderes legislativos, frutos de un igualitarismo falso y afrancesado, seguirán las transferencias semejantes de los deberes privados a las arcas públicas y pesarán sobre todos nosotros, el resto de los contribuyentes.

- Alfredo, Herrschaft, agua oxigenada y pluma

3 comentarios:

  1. Hay otra perla al principio de ese post:

    - No se puede ser liberal y progresista.

    En esto tiene cierta razón sociológica. Actualmente, para que te acepten como liberal, primero tienes que demostrar que eres un reaccionario.

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  2. Y no basta con ser reaccionario. Además hay que ser paleorregimenista.
    Cuando realmente no se puede ser liberal a menos que se sea progresista. Progresista de los de verdad, de los de progreso real.

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