jueves, 15 de mayo de 2008

Elmer Huerta

Por eso la Madre Teresa de Calcuta fue un ejemplo paradigmático de empresario.

(...)

Detrás de todo socialista hay un arrogante, y eso lo podemos constatar en todos los ámbitos.

- Fray Huerta, el amigo de los niños.

A mí, a humilde, no me gana ni Dios

5 comentarios:

  1. Este reduccionismo de la política a la psicología ya se puede detectar en Von Mises. Uno de los momentos más ridículos de su ensayo sobre el socialismo es cuando intenta caracterizar el socialismo como "Complejo de Fourier". La "fatal arrogancia" de Hayek es algo distinta, porque él se refiere a la arrogancia objetiva, de la teoría. Pero parece que siempre sobrevive la tentación de deducir arrogancia subjetiva.

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  2. La conferencia de JHS, aunque tiene aspectos interesantes (no muchos), peca de una arrogancia tremenda. Especialmente cuando empieza a definir las cosas como a él le viene bien. Por ejemplo con lo de la función empresarial o con la definición de socialismo.

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  3. A mí me ha gustado mucho la conferencia. Es un gran comunicador, no como Ana Palacio, que es soporífera.

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  4. Bueno, a mí me sorprende que fray Huerta y sus fans puedan llamar "ungido" a nadie, o que ataquen la arrogancia del socialismo desde la atalaya de su austromanía. Sistema "científico" también tenían los marxistas; otra cosa es hasta qué punto las asunciones de ese sistema tengan correlato en la realidad. Lo que no quiere decir que la escuela austríaca sea rechazable in toto. Pero que dejen de hacer malas imitaciones de las sectas de izquierda: "Qué coño un kamikaze, si son todos".

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  5. Sistema "científico" también tenían los marxistas...

    Y la teología dogmática, que algunos siguen considerando "científica" porque consta de axiomas y teoremas.

    Efectivamente pueden existir partes de la economía austriaca que se pueden recuperar para la ciencia económica, aunque yo ignoro cómo. Mientras se hable de "escuelas" no se puede hablar de ciencia, sino de ideología. Lo que no se puede tragar bajo ningún concepto es la praxeología, una axiomatización apriorista y trascendental sobre la "acción humana" que está totalmente fuera del marco científico.

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